Metrología y Tratamientos Térmicos: ¿Porqué medimos?

La base de la pirámide de Keops mide aproximadamente 230 metros por lado. Si mides la longitud de cada lado, encontrarás que tiene un error máximo de solo 46 mm. ¿Cómo una civilización antigua pudo realizar una construcción de tal precisión hace mas de 4000 años?

La respuesta es muy sencilla y no tiene absolutamente nada que ver con ovnis o extraterrestres. Las dinastías gobernantes en el antiguo Egipto definieron un patrón de longitud que hoy llamamos «cúbito» y era determinado en función del largo del antebrazo del faraón. Los instrumentos usados para medir el tamaño de las rocas empleadas en la construcción de las pirámides debían ser calibrados contra ese patrón so pena de muerte.

YouTube: Historia de la medidas
Hoy podría escucharse un poco riguroso exterminar al colaborador que no calibra sus instrumentos. No es el mensaje que pretendo transmitir, sino el hecho de que la metrología es tan vieja como la civilización misma y tiene una gran trascendencia. Empezamos a medir desde el desarrollo de la agricultura y esta labor continuó cobrando mas importancia posteriormente con el auge del comercio.

Ahora bien, si hasta los antiguos egipcios calibraban en la construcción de sus pirámides, ¿Porqué no le damos nosotros la misma importancia a la medición en el proceso de tratamientos térmicos?

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¿Porqué medir bien?

Si escogemos la razón mas elemental, calibramos para cumplir los requisitos del cliente y asegurar la continuidad del negocio. Sin embargo existen muchas, muchísimas razones más para medir correctamente:
    • Medir bien permite reducir los costos asociados a la no-calidad al asegurar las especificaciones del producto
    • Aumenta la eficiencia de los recursos al garantizar la repetibilidad de los procesos

 

  • Apoya objetivamente las decisiones de mejora cuando se conoce de manera precisa el grado de control del proceso.
  • Aumenta la confianza de los usuarios y permite evaluar riesgos

En tratamiento térmico contamos con una ventaja. Las herramientas de mejora continua como la evaluación CQI-9 o los checklists de Nadcap determinan la precisión requerida para los instrumentos usados en tratamiento térmico e incluso sus intervalos de calibración. Sin embargo, si bien estas especificaciones han probado su efectividad en la reducción de la variación, debemos recordar que la importancia de un certificado de calibración radica en el uso de los datos contenidos en éste para la toma de decisiones. Un certificado de calibración resguardado en una carpeta del laboratorio es solo una hoja de papel mas.

Todo se resumen en una de las más celebres frases de William Thomson (mejor conocido como Lord Kelvin):

 

“Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide , no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

 

 

Victor Zacarias

Heat treat management expertise: CQI-9, AMS2750

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